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Muy interesante

El uso mágico del laurel

El laurel es un árbol noble y protector, de mucha energía que atrae suerte, éxito y realización material y espiritual. De energía masculina, su astro regente es el sol y su elemento el fuego.

Símbolo de gloria y honor. El Laurel siempre fue símbolo de inspiración divina y victoria. Por su agradable perfume se consagró a los dioses del Olimpo, principalmente a Apolo (Dios de las artes, la poesía y los oráculos). Según la mitología, Dafne (una ninfa), para burlar el acoso del dios Apolo se transforma en Laurel. Este al descubrirla le dice: ” Si no quieres ser mi amante, me serás consagrada eternamente. Tus hojas serán siempre verdes y con ellas me coronaré”. Según otra tradición Gea (madre de Dafne), transforma a su hija en Laurel para esquivar el acoso de Apolo.

El Laurel, según los antiguos, estimulaba los dones proféticos. Paracelso hablaba de la “Dafnomancia” o adivinación con las hojas de Laurel. Con sus ramas, se hacia una corona que se ponía el adivino, después se echaba al fuego una rama seca y por el chisporroteo, el centelleo de las ramas y el humo; estos adivinos sacaban sus presagios. Los griegos, a su regreso del famoso “oráculo de Delfos”, se coronaban con sus hojas si el oráculo les había sido favorable. En toda la Grecia antigua, el laurel siempre estuvo asociado al dios Apolo.

Cuentan las leyendas, que Zeus mató de un rayo a Asclepio, hijo de Apolo, por resucitar a los muertos. Apolo, herido por el fallecimiento de su hijo dio muerte a flechazos a los Cíclopes, forjadores del rayo. Esto dio lugar a pensar que el laurel no podía ser alcanzado por el rayo y se empezó a utilizar como protector contra las tormentas.

En Roma se coronaba con él las cabezas de los Dioses, pues creían que protegía contra el rayo. Según Plinio: “Entre las cosas que crecen en la Tierra, el rayo nunca cae sobre el Laurel”. Quizá de esta tradición romana, deriva la costumbre que tenían en algunas zonas de Galicia de quemar ramas de Laurel para preservar la casa de los rayos los días de tormenta. Los romanos adornaban las puntas de sus lanzas con ramas de Laurel si eran portadores de un mensaje. Las naves que regresaban a casa victoriosas, eran engalanadas con ramas de Laurel como símbolo de protección divina y victoria.

También se suponía que daba la inmortalidad, por ello se plantaban frente a los palacios de los emperadores. Algunas de las columnas que se erigieron en la antigua Roma para conmemorar campañas victoriosas de los emperadores, tenían decoraciones en forma de corona de laurel, tal es el caso de la Columna de Trajano. En la Edad Media se coronaba con Laurel a los poetas, artistas y sabios. También se les ofrecía una rama de Laurel a los aprobados en las pruebas de retórica, quizá por eso se les empezó a denominar “bacca laureatus” (Bachiller).

Existía la creencia de que las meigas o brujas, podían metamorfosearse en moscas y molestar a las vacas para que no dieran leche y perjudicar así al dueño de la misma. Para librarse de estas moscas­ brujas los pastores rociaban a las vacas enfermas con agua bendita donde se maceraban hojas de Laurel.

En muchas regiones de la península ibérica existe la costumbre de bendecir ramas de Laurel el domingo de ramos, para proteger las casas durante todo el año, siendo en la antigüedad se tenía la creencia que el laurel quitaba el mal de ojo.

En Aragón existía una tradición, donde los campesinos enterraban ramos benditos para proteger los campos. Utilizaban ramas de laurel, consagrado a Apolo, olivo bajo cuyas ramas entró Cristo aclamado por la multitud en Jerusalén.

Activador de vitalidad, optimismo y fortaleza; incrementa nuestra capacidad de realización en la vida y nos ayuda a sobreponernos en las dificultades y limitaciones.

El Laurel nos conecta con las fuerzas telúricas de la Tierra, equilibrando nuestros centros energéticos. Lo utilizaremos en personas que necesiten incrementar su poder y seguridad personal; para conseguir una meta que nos hayamos propuesto o nuestras aspiraciones más profundas. Nos ayuda a conectar con nuestra parte interna, intelectual o espiritual; despierta nuestro instinto y nuestra magia interior.

Acudir a él en momentos de fracaso personal, baja vitalidad, desorientación y pesimismo; para sentirnos protegidos y capaces de avanzar en la vida con seguridad y alegría. Para personas auto anuladas, inseguras y resentidas; les hace sentirse útiles, dichosas y realizadas.

En la magia se utiliza para atraer buena suerte, riqueza y amor. En rituales de purificación y percepción psíquica.

  • Protege de las malas energías. En nuestros días también podemos utilizar el laurel para prevenir y proteger de males nuestros hogares. Para ello debemos introducir algunas hojas en pequeñas bolsas y colocarlas en distintos lugares de la casa o disponer pequeños ramos en las entradas.
  • Conexión espiritual y sabiduría. Equilibra y estimula todos los Chakras o centros de energía, vitalizando la salud física y el plano etérico.
  • El Laurel plantado cerca de la casa protege a sus moradores de la enfermedad. Añadir el cocimiento de las hojas de Laurel al baño, aportando a este propiedades antisépticas, relajantes y de protección. Hierba protectora y de purificación por excelencia, en ceremonias de purificación se usaba una ramita de Laurel para esparcir el agua sacralizada.
  • En ramilletes colocados tras la puerta, proporciona protección de la casa y la salud de sus moradores.
  • Se llevaba como amuleto para repeler el mal y las fuerzas negativas, quemándose en el pasado durante los rituales de exorcismo.
  • La presencia de unas hojas de laurel refuerza y resalta las vibraciones de todo tipo de hechizos.
  • Hacer un sahumerio para deshacer maldiciones y malos encantamientos con las hojas de Laurel mezcladas con Sándalo.
  • Para alejar entidades negativas y favorecer la armonía familiar, hacer un sahumerio de tres hojas de Laurel. Echar las tres hojas de Laurel sobre carboncillos encendidos y esparcir el humo por el lugar, elevando una oración con el pedido y agradecer después a la planta y fuerzas superiores correspondientes. Hacerlo con la debida conciencia de lo que se está haciendo. Al defumar estamos invocando a fuerzas superiores para que nos brinden su ayuda, el propósito debe ser noble y verdaderamente necesario.
  • Escribir un deseo en las hojas de Laurel, quemándolas después para que se hagan realidad

RITUAL PARA CALMAR EL ESTRÉS

Ingredientes

1.- Recipiente de barro

2.- Cerillos de madera

3.- Seis hojas secas de laurel

Instrucciones

Coloca en un recipiente las hojas secas de laurel y deposítalo en un lugar de tu habitación alejado de niños y mascotas,  fuera del tránsito permanente. Procura que este recipiente sea lo idóneo suficiente para poder encender fuego en su interior. Enciende las hojas y al cabo de algunos minutos (10 al menos) ingresa nuevamente a la habitación y sentirás una agradable fragancia aromática en el ambiente, como si se tratara de humo de incienso.

Para que surta el efecto deseado, es más que nada tener fe y fuerza de voluntad en que tu situación cambiará para bien.

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Acerca de Brujo Enrique Marthen Berdón (131 Artículos)
Es el Brujo Mayor de Catemaco, fundador del Centro Espiritual “EL AHIJADO”, único en la región de Los Tuxtlas, Veracruz, México.

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